Por Samái Torres para Diario El Heraldo, Honduras. 29/10/15

Los grandes retos: que el espectador repita su visita a una institución cultural se ha vuelto imprescindible hoy en día. Crear propuestas atractivas, conocer a los visitantes y construir vínculos duraderos con él son los objetivos.

El destinatario, ¿llegar a él es el reto de los museos y los centros culturales? Exhibiciones, exponentes nacionales e internacionales, corrientes artísticas, proyectos y más forman parte de la oferta de estos recintos, pero qué del público, ¿está recibiendo el mensaje? En una ponencia que la subdirectora de cultura de la UNAH, Carmen Cruz, realizó en el I Simposio Universitario Latinoamericano de Gestión Cultural, en la Universidad de la Sabana, Colombia, habló precisamente sobre las nuevas experiencias para los usuarios en los centros culturales, y sobre los retos que estos enfrentan en la captación del público, y cómo las nuevas tecnologías son importantes herramientas para alcanzar este fin.

“Parecería contradictorio, pero en muchas ocasiones los gestores culturales olvidamos que nuestro trabajo no es solamente crear, producir, ejecutar, evaluar proyectos culturales. Lo más importante es tener presente que los proyectos tienen unos destinatarios. Volver la mirada al público podría ser una manera de innovar, encontrar nuevas audiencias, satisfacer los cambios en la demanda de las personas y repensar los modelos de gestión de una organización cultural”, detalló Cruz.

EL RETO

Es de conocimiento que uno de los retos de los museos y centros culturales en Honduras es la parte económica, y lo principal es hacer que las personas se den cuenta de qué hacen, luego está lograr que el público regrese a estos recintos, y no solo esto, también que lleve a más gente. “Precisamente en lo que tiene que innovar el centro cultural es en la oferta, en decir cómo hacemos que esta persona se sienta relacionada con lo que hacemos aquí”. En ese sentido Cruz citó lo que en una entrevista dijo el director del Tate Modern, de Londres, uno de los museos más importantes del mundo; Chris Dercon señaló que los museos deben ser un territorio de afecto, no de efecto, “digamos que son efectivos si son afectivos… Ser capaces de generar ese movimiento afectivo, de abrazar al público, es fundamental en nuestro trabajo. Diría que es el reto del museo del siglo XXI.”

Un buen punto, partiendo del hecho que en la actualidad sigue vigente esa percepción antigua de que los museos son sitios elitistas, fríos, donde se impone el ver y no tocar que coarta la libertad de apreciar el arte, y no porque este deba ser tocado, sino porque debe ser libre. Cruz señaló que ese concepto de museo del siglo XIX, aunque vigente, cada vez se va desplazando gracias a las innovaciones que han hecho los centros culturales en el siglo XXI, “que pasamos de ser un público estático a un público participativo, pero ahora no queremos solamente que participen de alguna manera, los centros culturales prácticamente quieren meterse en sus vidas”, y apuntó que hace no muchos años los museos y centros culturales se conformaban con atraer nuevos visitantes, que disfrutaran de la experiencia, pero el hecho de que repitieran su visita no era imprescindible, ahora ese concepto ha cambiado, y lo de repetir se ha convertido en una prioridad, “y la fidelización del visitante pasó a un primer plano”.

Cruz puso como ejemplo a algunos centros de Tegucigalpa que “se han ido enfocando en eso, de ir cambiando esa percepción elitista”, y han abierto las manifestaciones a todo el público, y no solo eso, van a los barrios y colonias a ofrecer proyectos enfocados para la gente de estos lugares. Ejemplos de estos acercamientos con la comunidad son Mujeres en las Artes (MUA) y Chiminike.

“Ese es el trabajo de público que se podría explorar en Honduras, el hecho de que no nos quedemos esperando en los centros culturales a que un día se nos llenen”. Cruz señaló que estamos en esa época en la que algunas instituciones se debilitan y toman fuerza los movimientos comunitarios o la participación ciudadana, y los museos y centros culturales deben posicionarse como sustitutos de los proveedores tradicionales de bienestar. En una región donde todos los países comparten hasta cierto punto las mismas realidades, los museos van ganando más credibilidad en relación a los sistemas estatales, “los centros culturales pese a las limitaciones económicas aumentan cada año sus programas comunitarios que benefician a miles de personas en todos los países. Mientras algunos se sienten cada vez más excluidos de las grandes decisiones que constriñen nuestro futuro, los museos y centros culturales se han propuesto incluirnos a todos, entrar poco a poco en nuestras vidas y, de paso, preguntarnos si todo eso es suficiente o necesitamos más”, enfatizó nuestra entrevistada.

CONOCIENDO AL PÚBLICO

No se puede atraer un público si no se conoce qué es lo que le gusta, lo que satisface sus demandas de arte. Es por ello que es de suma importancia conocer hacia qué público va dirigido el trabajo que se realiza. “Todos los centros culturales y museos tienen que segmentar hacia quién se quieren dirigir, decir público general no es correcto”, apuntó Cruz, y acotó que al final todo espacio va buscando un círculo determinado.

La oferta también debe ampliarse de manera que la gente pueda tener facilidades al momento de disfrutar de una manifestación artística cuando esta tiene un costo, esto se puede aplicar tanto por edad como por género, “por ejemplo ofrecer facilidades a parejas por medio de membresías, sistema que aplica el Museo para la Identidad Nacional, el único que ha aprovechado ese plus de ser un miembro activo, entonces es básico conocer al público y esa es una de las tareas más grandes que tenemos los gestores culturales”, dijo nuestra entrevistada.

Aplicando cosas como esta se ofrece una propuesta atractiva para el público, y a la vez la formación es mucho más integral. Cruz señaló que crear bases de datos es importante, porque de esta manera el centro cultural o museo se especializa en temas específicos y así crea redes. “De repente MUA está más implicado en un tema de educación, al igual que el Centro de Arte y Cultura de la UNAH, aunque cada uno en su campo; otra de las cosas es el trabajo en red entre los mismos centros culturales, y el intercambio precisamente de esas bases de datos que se han ido creando”.

INTERNET

Carmen Cruz señaló que una de las herramientas que no pueden faltar hoy en día en los centros culturales es el Internet. Tomando en cuenta que en la actualidad la tecnología forma parte de la cotidianidad de las personas, los recintos de arte y cultura no pueden estar ajenos a ella, “los nuevos medios tecnológicos cambian nuestra forma de pensar, de leer, de observar, de vincularnos con el otro, todas estas aptitudes son clave a la hora de visitar un espacio cultural”, dijo, y acotó que “actualmente, que un museo tenga página web se da casi por descontado y el desafío está, más bien, en crear herramientas, aplicaciones y espacios en los que el público se sienta parte de un determinado museo”. Es normal pensar en el riesgo de que los sitios web y redes sociales puede reducir el número de visitantes, no obstante, es todo lo contrario, “sin sustituir en ningún momento, facilita que un mayor número de personas se interesen por el museo y acudan a él”.

GESTORES CULTURALES

En Honduras son pocos los gestores culturales que han realizado estudios formales, una de ellas es Carmen Cruz, “sin embargo, los gestores culturales más importantes de Iberoamérica son los que se hacen en el día a día, en el trabajo constante en los centros culturales o en los museos”, manifestó. Aun así no hay que restarle importancia al hecho de que el trabajo de públicos requiere de un personal capacitado, que al menos haya tenido un contacto de estudios básicos sobre el tema, “si el gestor cultural no está capacitado para servir a las personas y darles un trato apropiado, más el hecho de dar una oferta agradable a las personas, entonces prácticamente estamos jugándonos la sostenibilidad de un centro cultural, y no estamos hablando prácticamente de recursos económicos, estamos hablando de la misión en sí que tiene el centro cultural. Entonces el gestor cultural es la persona clave que ayuda al conocimiento de los públicos”, puntualizó.

Ver texto original en Diario El Heraldo, Honduras:
http://www.elheraldo.hn/otrassecciones/nuestrasrevistas/781945-318/carmen-cruz-en-un-museo-participativo-el-p%C3%BAblico-es-activo?mainImg=1

Carmen Cruz

Es originaria de la ciudad de Santa Rosa de Copán, Honduras.
Máster en Gestión de Cultural por la Universidad Carlos III de Madrid. Licenciada en Letras y Filosofía por la Universidad Rafael Landívar de Guatemala.
Actualmente radicada en la ciudad de Santa Rosa de Copán en donde trabaja como gestora cultural independiente y en un proyecto de emprendimiento propio.
Fue Subdirectora de Cultura de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras. Ha sido Directora Ejecutiva de la Fundación para el Museo del Hombre Hondureño. Presidente del Comité de Centros Culturales de Tegucigalpa. Jefe de la Unidad de Negocios Editoriales, Hemeroteca y Editora de Turismo e Identidad Nacional para el Grupo OPSA, La Prensa, en San Pedro Sula. Técnico académico administrativo de la Dirección de Posgrados de la Universidad Rafael Landívar de Guatemala. Ha sido profesora titular de la Universidad Rafael Landívar y Universidad del Istmo en las clases de: Introducción a la Literatura; Lenguaje y comunicación; Antropología filosófica y Apreciación de cine.
Perteneció al Comité Internacional de Investigación y Crítica Literaria de Editorial Promesa de Costa Rica, la Universidad de Costa Rica (UCR) y la Universidad de la Sabana de Bogotá, Colombia.
Ha dado conferencias y tiene publicaciones en países como México, Chile, Costa Rica, Colombia e Italia.

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